El cortoplacismo y cuestionamiento del error juegan en contra

Anti-Creativity_Anti-Innovation-Checklist_feature_image

…empresas y sus dueños con esta mentalidad van contra la transformación e innovación

El entorno empresarial ha cambiado mucho, las rígidas y formales estructuras han tenido que evolucionar sobre todo por la llegada al mercado laboral de los llamados millenials o generación Y, que junto a los de su anterior generación, la X o inmigrantes digitales, hoy ya ocupan posiciones gerenciales de relevancia en las organizaciones. Inclusive con algunos de la última generación, la Z, iniciando estudios superiores, con muchas ideas innovadoras, creando mayor disrupción y cambios en todo el planeta.

Sin embargo existe un gran reto en nuestra región, en cuanto a empresas y sobre todo sus dueños con mentalidades cortoplacistas que están atentando contra la innovación y la necesaria transformación de sus negocios para hacerlos crecer y preservarlos en el tiempo. Las recetas tradicionales para analizar y aprobar proyectos con resultados y retornos en breves plazos están caducas e inclusive aspirar a altos márgenes en periodos cortos (1 a 2 años).

Por otra lado, y es parte del éxito de las grandes empresas que utilizamos como referentes: Google, Facebook, Amazon y otras, la tolerancia al error y fracaso, con riesgos controlados por supuesto, paradójicamente forma parte del hacer hoy mejor las cosas. El fallar en nuestros países todavía está altamente cuestionado e inclusive costando los puestos de trabajo a muchos colaboradores.

Hay que entender la nueva realidad que incluye una visión transformadora, innovadora, con riesgos calculados, que mantenga a las empresas competitivas en el mercado y sobre todo creciendo rentablemente en el mediano y largo plazo.

Néstor Altuve

El futuro de la educación pasa por la personalización

Original Publicado por Futurizable by Sngular en su Newsletter al cual los invito a suscribirse aquí

thumbnailImage

Un excelente contenido el cual reproduzco y recomiendo su lectura – Néstor Altuve

Si queremos aprovechar al máximo las utilidades que nos ofrecen las tecnologías exponenciales para construir un futuro próspero para la humanidad, en el que seamos capaces de hacer desaparecer los problemas actuales, como pueden ser las enfermedades incurables, el deterioro del medio ambiente y el calentamiento global del planeta, debemos profundizar en las razones por las que aunque tenemos multitud de recursos y tecnologías a nuestra disposición, no estamos siendo capaces de usarlas en todo su potencial para mejorar esos problemas.

Una de esas razones de esta problemática la podemos encontrar en la educación o mejor dicho en el sistema educativo, que por suerte parece estar despertando para responder a esta problemática, sobre todo con el desarrollo de nuevas metodologías educativas. Pero la realidad es que en la mayoría de los casos parece que se están poniendo parches para intentar arreglar un problema que realmente es mucho más grande de lo que parece y que difícilmente se va a poder solucionar por esa vía.

Además nos encontramos con otro problema, que precisamente puede estar ocasionado por la propia tecnología que podría ayudarnos a solucionar los grandes problemas de la humanidad. Hablamos de la problemática futura de pérdida de puestos de trabajo, debido a la mecanización de muchas de las tareas actuales que realizamos las personas a nivel profesional, debido a los avances de la robótica y la inteligencia artificial. En este sentido resulta curioso conocer el estudio realizado por científicos de las universidades de Oxford y de Yale al respecto de cómo la Inteligencia Artificial puede acabar con los trabajos que actualmente realizamos las personas.

Sigue leyendo

Los nuevos modelos de la globalización y el futuro de Panamá

hhla__carsten_dammann.jpg.thumb

El país debe estar pensando además en una estrategia digital que le permita al sector logístico estar más preparado para competir internacionalmente a través de Industria 4.0, las plataformas digitales y los servicios digitales

Fuente: Análisis económico periódico semanal del Economista Eddie Tapiero 23/10/2017

El proceso de globalización por el cual se integran los mercados, las personas y las culturas, no es algo un fenómeno reciente, sino que el mismo viene desde la antigüedad. Un ejemplo de esto es que se califica como globalización al período cuando se integraron las civilizaciones de Mesopotamia y la Hindú y también cuando se integraron las civilizaciones de China y la Europea: en esos entonces, ese era el mundo que se conocía. Se dice que la globalización retomó un auge en el 2001 con la entrada de China en la OMC, pero parece haberse detenido después de la crisis del 2008. No obstante, en todos los casos el resultado fue el mismo: ocurrió un aumento en el comercio, cambios en el sistema económico y un enriquecimiento de la cultura mundial. Pero esta tendencia no ha sido lineal. El desarrollo de la globalización es influenciado tanto por los cambios tecnológicos como por los de la ideología general, especialmente el de las potencias dominantes del entorno.

Los tecnócratas dicen que la globalización es impulsada por una baja en los costos de transporte que resultan por mejoras tecnológicas. En la parte marítima esto se observa en la evolución de los buques que pasan de una propulsión de vela hacia una de vapor y más tarde, a una que utiliza bunker. Las economías de escala que proveen los buques, aunadas a una mayor velocidad de entrega en los mercados, resultaron en un aumento en el volumen de intercambio de bienes a nivel internacional. Pero la tecnología es solo una parte de la ecuación.

De nada sirven las mejoras tecnológicas si no existe el deseo de intercambiar bienes. Mucho del impulso de la globalización en los distintos períodos fue causado por el deseo de las potencias de buscar nuevos mercados para sus productos y para obtener fuentes de materias primas. Esto se observa, especialmente, durante el período del imperialismo europeo. Pero hay momentos en el cual parece que la globalización se detiene. Durante la Edad Media, el siglo diecisiete (por guerras e ideas mercantilistas en Europa) y más recientemente, durante la crisis global de 1929 se pueden observar períodos donde los países se enfocan hacia adentro y el proceso de globalización se detiene. En cada uno de estos períodos, ocurrió una batalla ideológica entre las “fuerzas de integración de la globalización” y las “fuerzas del proteccionismo” que impulsan a mirar hacia lo interno de los países. Pero hoy día tenemos algo diferente.

descarga

El ascenso de los gobiernos autócratas como el de Trump y el de Putin, los eventos como el Brexit y más recientemente el referéndum de Cataluña y el aumento en restricciones al comercio impuestas por varios países, parecen indicar que el paradigma emergente es el de proteccionismo. El Fondo Monetario Internacional en su reporte de septiembre 2017 indicó que aunque las perspectivas económicas han mejorado, el riesgo del proteccionismo se mantiene y que el mismo puede limitar la velocidad de expansión económica en los próximos años. No obstante, un reporte reciente de la consultora Mckinsey indica que la integración digital y el flujo de comercio de servicios digitales están creciendo de manera exponencial a nivel global. De acuerdo a Mckinsey, el acceso al comercio digital le ha abierto las puertas a todo el mundo desde los países emergentes hasta las pymes y añade que el comercio electrónico que en 2014 representaba cerca del 12% de las transacciones globales.

Entonces, ¿qué es lo que sucede con la globalización? ¿está avanzando o se está deteniendo? La respuesta a esta pregunta es importante para Panamá porque el país está apostando a la logística y los resultados dependerán del futuro de la globalización.

Sigue leyendo