Ciberataques más grandes y audaces: Predicciones de amenazas para 2025

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Fuerte: Fortinet – Ajustes: Néstor Altuve

Mientras los actores maliciosos siguen recurriendo a tácticas clásicas que han prevalecido durante décadas, el Informe de Predicciones de Amenazas 2025 revela un panorama en el que los cibercriminales están adoptando ataques más grandes, audaces y eficientes. Este informe de FortiGuard Labs, de Fortinet, detalla cómo el cibercrimen está elevando su complejidad, desde la especialización en el modelo Crimen como Servicio (CaaS) hasta la integración de amenazas físicas y digitales.

Nuevas tendencias en el cibercrimen para 2025 y más allá

El informe destaca cinco tendencias clave que están configurando el futuro del cibercrimen y cómo las organizaciones pueden prepararse para enfrentarlas:

1. Especialización en la cadena de ataque

En los últimos años, los cibercriminales han perfeccionado las fases de reconocimiento y preparación de sus ataques, lo que les permite ejecutar ofensivas más precisas y rápidas. Si antes los proveedores de CaaS ofrecían un enfoque generalista, ahora están adoptando la especialización. Grupos criminales se están enfocando en segmentos específicos de la cadena de ataque, perfeccionando herramientas como kits de phishing o exploits diseñados para fases específicas.

2. El ascenso de los ciberataques en la nube

Aunque la nube no es una tecnología nueva, su creciente adopción ha captado la atención de los atacantes. La dependencia de múltiples proveedores y configuraciones diversas expone a las organizaciones a vulnerabilidades específicas de estos entornos. En 2025, los defensores deberán redoblar esfuerzos para proteger sus entornos de nube frente a este foco emergente de ciberataques.

3. Automatización y herramientas avanzadas en la Dark Web

El mercado de CaaS sigue expandiéndose, con herramientas automatizadas como ransomware y ataques DDoS al alcance de los criminales. El uso de inteligencia artificial está potenciando estas ofertas, facilitando, por ejemplo, el desarrollo de kits de phishing hiperpersonalizados. Esta tendencia incrementará tanto la eficiencia como la accesibilidad del cibercrimen.

4. Ataques híbridos: del mundo digital al físico

La convergencia de amenazas físicas y digitales está tomando protagonismo. En algunos casos, los cibercriminales han recurrido a amenazas físicas dirigidas a ejecutivos o empleados. Asimismo, se observa una colaboración entre redes criminales transnacionales, como el tráfico de drogas o bienes, y ciberataques diseñados para complementar estas actividades ilícitas.

5. Refuerzo de marcos de colaboración global

Frente a estas amenazas, las alianzas globales y las iniciativas público-privadas resultan esenciales. Programas como el Cybercrime Atlas, impulsado por el Foro Económico Mundial, buscan desarticular redes criminales a través de la cooperación y el intercambio de inteligencia.

Impulsando la resiliencia colectiva frente a un panorama cambiante

A medida que los cibercriminales perfeccionan sus métodos, las organizaciones deben priorizar un enfoque integral en ciberseguridad. Esto incluye:

  • Colaboración intersectorial: La participación activa en iniciativas globales fortalece la capacidad de anticiparse a los movimientos de los adversarios.
  • Concientización organizacional: Implementar programas de entrenamiento en todos los niveles de la organización es vital para mitigar riesgos.
  • Innovación en tecnologías de defensa: Los gobiernos y proveedores deben promover prácticas robustas de ciberseguridad, desde la concepción de productos hasta su implementación.

Conclusión

El combate al cibercrimen no es tarea de una sola organización. La clave está en la colaboración, el intercambio de inteligencia y el desarrollo de estrategias colectivas que permitan proteger no solo a las empresas, sino también a la sociedad en general. Con un panorama de amenazas en constante evolución, fortalecer la resiliencia colectiva es más importante que nunca.

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