El Método Altuve, un enfoque estructurado que desacopla la moda de la monetización, y transforma la promesa de la IA en acciones tangibles orientadas a resultados

Cada revolución tecnológica pasa por fases de exaltación y escepticismo. La inteligencia artificial generativa no es la excepción. Según el Gartner Hype Cycle for Generative AI, muchas de las soluciones que hoy capturan titulares — desde agentes autónomos hasta modelos multimodales — se encuentran en la cúspide de expectativas poco realistas. El peligro no radica en la tecnología en sí, sino en la falta de una hoja de ruta que conecte su uso con resultados financieros tangibles.
Demasiadas empresas han caído en el ciclo de la prueba infinita: lanzan pilotos, exploran herramientas, pero rara vez logran escalar ni traducir esos esfuerzos en ingresos adicionales, ahorros reales o eficiencia operativa. En parte, porque la mayoría inicia desde el asombro técnico, no desde una necesidad estratégica.
Lo que hace la diferencia es un enfoque que priorice preguntas incómodas: ¿Dónde está la rentabilidad? ¿Qué procesos puedo automatizar hoy? ¿Qué proveedores puedo sustituir sin comprometer la calidad? ¿Qué tareas de bajo valor están absorbiendo talento que podría estar generando crecimiento?
El Hype Cycle nos advierte que muchas tecnologías, aunque prometedoras, aún están lejos de madurar. Pero también nos recuerda que algunas ya están listas para producir impacto si se aplican con criterio empresarial. Y es ahí donde una estrategia centrada en monetización — más allá de la moda — se convierte en ventaja competitiva.
La verdadera transformación no ocurre con más código, sino con más claridad financiera. Y en este momento de la curva, los ganadores no serán quienes más experimenten, sino quienes mejor conviertan IA en valor.
RAxChatGPT
